miércoles, septiembre 03, 2008

Retomo el proyecto

A lo largo de Septiembre retomaré la historia de Frikipedio. Esperan seis nuevos capítulos por transcribir, con sus ilustraciones respectivas.

Dicen por ahí que las historias de Frikipedio las escribiré yo, y que las ilustraciones serán obra de mi mujer, la estupenda pintora e ilustradora Carmen Martín... no hagáis caso. Todo proviene del medievo.

lunes, octubre 01, 2007

Nuevos textículos: del 10 al 16

Aunque llevo bastante tiempo sin venir a escribir aquí, sobre todo por culpa de mi blog de arte, lo cierto es que no quiere eso decir que haya desistido de seguir trabajando en esto. La traducción y compilación de los textículos faltantes va a buen ritmo. De hecho tengo ya extractados los textículos del X al XVI, y cuando tenga un ratito libre los terminaré de traducir, compilar y finalmente re-redactar y subir aquí. No quiero adelantaros demasiado, pero Frikipedio vuelve a encontrarse con viejas amistades, enemistades y amorosidades. Nuevos y poderosos enemigos le acechan, entre ellos la terrorífica Bruja Piruxa y un ramillete de monstruos y seres de leyenda que no le dejarán un minuto libre, pero a pesar de lo cual reencuentra el amor y utiliza su ingenio y sus superpoderes para librar fiera batalla contra el Mal.

Paciencia.


miércoles, mayo 23, 2007

Busco traductor de latín

Aunque domino muchos idiomas, tales como el gondwanés o el hierrolano, lo cierto es que para cierto relato que estoy escribiendo necesito una persona que domine el latin pero hasta el punto de poder hacer una buena traducción del castellano al latín, que es justo lo contrario de lo que suele hacerse.

El pago será un ejemplar bellamente ilustrado y encuadernado de la historia completa de Frikipedio el Caballero, que en total consta de unos 20 capítulos de los que por ahora van publicados sólo 9.

Traducciones automáticas abstenerse. Necesito que el texto parezca realmente un texto latín medieval, y no una cosa torpe y absurda. Necesito que los entendidos puedan tener dudas de la autenticidad en sentido positivo.

Os espero en mi dirección de correo: anxova(no spam)gmail.com

El resto del texto aquí

jueves, mayo 17, 2007

¿Y después del noveno?

Hace ya demasiado tiempo que subí el 9º textículo, y prometo que algún día subiré lo que sigue, después de terminar de traducirlo, compilarlo, etcétera...

El 10º capítulo traerá nuevas aventuras, con Sir Frikipedio de Entrerredes acercándose por fin a la Marca Astúrica al frente de sus tropas...

¡En breve!

El resto del texto aquí

domingo, marzo 04, 2007

Al fin el 9º

Después de muchas dudas, después de mucho trabajo también, al fin me decido a publicar el 9º textículo de este magno relato. Es bastante más largo de lo habitual. Supongo que el autor, aprovechando una ausencia del Prior, habrá aprovechado para redactar el relato de los hechos que preceden a la entrada de Frikipedio en las Guerras de Ribadeo, que concluyeron con la recuperación de la plaza para Gondwana, aunque no por luchar contra el Emperador, sino como premio a los servicios prestados. Como no quiero aburriros con esta presentación, he aquí el relato:

Relato en Textículos de las Gestas y Fazañas del Valiente y Nunca Bien Ponderado Caballero Frikipedio, paladín de la Justicia y el Honor, Héroe de la Triunfal Batalla de Eirís, adulto
consumado y Conde Pastafarísimo de Pedia y su pedanía.
Y otrosí de las cuitas y placeres que le causaron sus arriesgados amoríos con la Simpar Inciclopea
.



Textículo IX
El Teatrillo de Sombras Chinescas

El general de las tropas mercenarias esperaba al fondo de la sala. Junto a él, uno de sus hombres de confianza.
Frikipedio no estaba cierto del todo, mas cuando se acercó pudo comprobar que conocía a aquel montaraz.
-¡Krusher! Exclamó.
-¿Frikipedio? ¡Cómo has krrecido!
El general mercenario dio una palmada al muchacho, rompiendo el protocolo debido, lo cual alertó al séquito, que seguía allí.
El Rey Rataube, extrañado, preguntó:
-¿Cómo? ¿Conocéis al Duque de Krusher?
Frikipedio miró sorprendido al general mercenario.
-¿Duque?¿Ahora sois duque? ¡Granuja, cómo habéis sabido cuidaros!
Luego se dirigió al monarca:
-Maxestad. Sí conózcolo. Es Krushy, mi instructor de lucha, en el castillo de mi pad... en mi castillo, cuando era rapaz. ¡La de golpes que nos dimos!
El general interrumpió:
-Frikipedio, vos sois conde ya, mi enhorabuena. Si me permitís, conde, herr maxestad, Sir Cimbrán ya está preparado. No perdamos más tiempo. Si os parrece empezamos...
Pero el Rey no estaba conforme:
-¿No nos presentáis a vuestra mano derecha? ¿Sir Cimbrán?
-Oh, perrdón. Os pido disculpas. Maxestad, Conde... os presento a Sir Cimbrán, mi lugarteniente. Sir Cimbrán, os presento a Su Pastafarísima Maxestad Rataube I el Xusto, y a mi antiguo pupilo, hoy Conde de Pedia, Herr Frikipedio de Entrerredes.
Frikipedio se adelantó y mostró al ayudante de Krusher el gesto de los tres dedos...
-Paz y larga vida...
-Tanto gusto...
Sir Cimbrán apretó la mano en tres dedos de Frikipedio y la agitó como hacen los plebeyos. Frikipedio no acertaba a comprender que los mercenarios suelen carecer de nobleza y elevados ideales.
--
Sir Cimbrán hizo un gesto y los sirvientes descubrieron un retablillo oriental de sombras. Para aquellos que no habéis tenido la fortuna de conocerlos, es una suerte de pantalla sobre la que un teatrero mueve figuras que representan guerreros, aves, pájaros y edificios. Sus sombras se proyectan en la pantalla, hecha con una tela sutilísima. De aqueste modo pueden verse batallas, travesías marinas o lo que el oriental quisiere hacer ver, como cosa de hechicería.
Cuando todo estuvo preparado, Sir Cimbrán comenzó a hablar.
-Maxestad, Sir Frikipedio... sólo les robaré un minuto de su tiempo...
La ocasión es grave. Su territorio corre peligro por la amenaza infiel. Sus fuerzas están mermadas... ¿qué deberían hacer vuesas mercedes? ¿rendirse? ¿formar un ejército de campesinos, tan simples como las ovejas que cuidan?
¡Hay una alternativa!¡Oh, sí!¡Claro que la hay! Ustedes habrán oído hablar de los mercenarios, los montañeses, los traidores de su propia soldadía...
Nosotros no somos mercenarios. No le ofrecemos tropas al mejor postor. Con nuestros guerreros nace un nuevo concepto:
Pago Por Victoria. Vuesas mercedes sólo pagarán por batallas ganadas. El nuestro es el primer ETT, Ejército de Tropas Temporeras, en Gondwana.
El montañés, ataviado con su delantal de cuero de vaca, tenía una oratoria magnífica. Poco a poco fue presentando todas las variedades de contratos de los que su legión disponía:


  • Asalto a Medida: el cliente decide el número de efectivos de asalto, armamento, etc.
  • Pago Contracabeza: el pago se realiza por cabeza entregada, según tarifas oficiales.
  • Agitación Masiva: Soldados especializados se infiltran en el territorio enemigo y alborotan al pueblo contra los gobernantes.
  • Héroes de Alquiler: Auténticos campeones, ataviados lujosamente lideran la batalla a cambio de un precio fijo por hora.
Aquel montañés, que parecía buhonero por su facilidad de palabra, explicaba otras ventajas:
-Además, sus mercedes tiene la total garantía antimercenaria. Si los traicionamos les devolvemos su dinero...
Mientras Sir Cimbrán hablaba, el oriental, tras la pantalla de seda, representaba batallas fantásticas contra ejércitos numerosísimos, sierpes gigantes, brujas horribles, hidras, hechiceros y soldados de la Cruz.
Frikipedio hallábase absorto observando las sombras chinescas, que acompasadas con el experto verbo del mercenario, maravillaban a toda la audiencia. Ni siquiera el Rey, acostumbrado a espectáculos de prodigiosa factura, o a los floridos relatos de los caballeros queriendo hacer méritos, podía evitar mirar las figuras que el bactriano componía.
Durante la cena que siguió al espectáculo, el rey propuso a Frikipedio formar parte de su ejército para lo cual lo nombraría Centurión. En breve, si la campaña marchaba bien, sería General con todos los honores. Otros generales del ejército, presentes allí, eran Belcebú, Marqués de Barrantes, y Satanás, Conde de Albarei, que habían destacado en la lucha contra los Cristianos, entre los que habían provocado gran número de bajas. Tanto era así que los soldados de la Cruz ya juraban contra Belcebú y Satanás, a los que comparaban con el mismísimo demonio.
Al día siguiente, Frikipedio despertó en mullido lecho, en el Palacio de los Reyes. Tras las conversaciones con Rataube y los mencionados Belcebú y Satanás, más otros notables del Reino, había decidido dar su voto favorable a Krusher y su Ejército de Tropas Temporeras. No es que les agradase demasiado la idea de contratar mercenarios, pero de todos los candidatos, la confianza que les inspiraba el antiguo instructor de Frikipedio, junto a la magnífica exposición de Sir Cimbrán y su teatrillo de sombras, había inclinado la balanza hacia ellos.
A los demás, la cláusula de Garantía de Fidelidad contra Traición les había parecido grandemente ventajosa, pero Frikipedio desconfiaba de los contratos en pergamino.
--
Finalmente todos asistieron aquella tarde a la Ceremonia de la firma en el Salón del Reino. Bajo la protectora imagen del Monstruo de Espagueti Volador el Duque de Krusher juró solemnemente el compromiso de poner todo su ejército bajo el pabellón de Gondwana y servir como uno más a las órdenes del Rey. En breve partirían hacia el Imperio Asturíaco, para repeler las hordas cristianas todavía fieles al anterior rey Judas III, junto al cual se hallaba el que fuera monje Ramonicum, ahora general. Se escondían en las montañas de la frontera. En principio acudirían al llamado del Emperador asturíaco, pero si resultaba ser una encerrona, contarían con hombres suficientes para poder repeler al Emperador, a los Cristianos y si hacía falta a la mismísima Bruja Piruxa.


De vuelta a palacio, la sangre de nuestro héroe se agitaba, soñando con la batalla. Frikipedio dirigiría una centuria de soldados de Pedia junto a las tropas montañesas que estaban a las órdenes de Krusher. Su magín ardía cual monte de eucaliptos en agosto. ¡Qué multitud de aventuras le depararía aquella nueva ocasión! ¡Qué nuevas hazañas le regalaría su espada!


Fin del Noveno Textículo

domingo, enero 21, 2007

Coruvigo


Nuevamente, el trabajo exhaustivo de los inciclopedistas ha permitido al mundo conocer parte de la verdad que entre otros, yo voy intentando desentrañar con mi paciente, valiente y valioso trabajo.

En esta ocasión, uno de los sabios de ese grandioso proyecto alojado en Wikia, un tal anxova ha redactado un magnífico artículo sobre la antigua capital de Gondwana, Coruvigo, que podéis encontrar aquí.

No tengo palabras para describir la agradable sorpresa que me ha producido. Y puedo decir que, a la luz de los vastos conocimientos sobre esta materia que me adornan, todo lo que cuenta es rigurosamente exacto.

jueves, enero 18, 2007

Me he quedado corto

Cirilo de Alejandría, santo, y oficialmente instigador de la horrible tortura y muerte de la matemática Hipatia de Alejandría
Según se desprende de la narración de los hechos históricos acaecidos desde más o menos la época de Frikipedio hasta el año 1000, año del edicto Pastafarica Debaclem que da ahora nombre a este blog, durante al menos doscientos años, el Cristianismo se enzarzó en una sangrienta guerra contra la sociedad pastafari de la época, de la cual finalmente resultó el dominio de la Cruz sobre el Espagueti. Los muertos fueron incontables, y la destrucción salvajemente orquestada por la creciente comunidad cristiana, y que en el mencionado edicto tiene valor de Ley, no tiene parangón en la Antigüedad.

La historia oficial, fruto de la ocultación consciente de lo sucedido por parte de la Iglesia triunfante, narra una serie de absurdas mentiras, según las cuales el Cristianismo fue finalmente aceptado por el Imperio Romano.

Según esta historia ficticia que nos han hecho creer durante mil años, una heroica Cristiandad habría divulgado pacíficamente la Palabra por toda Europa desde la muerte de Jesús hasta la caída supuesta del Imperio Romano sobre el siglo V d. C.

No obstante, se supone que los que se ha dado en llaman Padres de la Iglesia, habrían acabado con los restos de paganismo para asentar el nuevo culto.

Estos Padres de la Iglesia, en realidad fueron probablemente figuras históricas intrascendentes que se mencionarían en los documentos internos de una cristiandad entonces clandestina. La propaganda cristiana, que a partir de Silvestre II pudo campar a sus anchas, situó muy inteligentemente a estas figuras clave en una época muy anterior a la verdadera irrupción del Cristianismo en Europa.

En realidad, las investigaciones científicas actuales, aunque silenciadas por intereses políticos y religiosos, han demostrado en una serie de trabajos rigurosos, que fue el Pastafarismo el que protagonizó los últimos tiempos del Imperio Romano, gracias sobre todo a una revolución gastronómica que dinamitó los principios de las instituciones romanas. No es una casualidad que hoy la mayor parte de restaurantes de pasta estén en Italia, o que Giovanni Rana sea además de conocido por sus anuncios de tortelinis, un miembro destacado de la comunidad pastafari.

Según estas investigaciones, el Imperio Romano se diluyó lentamente, y la antigua religión fue dejando paso al Pastafarismo con la misma suavidad con la que los italianos -y todo el Imperio después- se fueron acostumbrando a dejar de comer lenguas de colibrí en mermelada y apreciaron el contundente sabor del parmesano sobre la salsa boloñesa.

Nuevamente en Inciclopedia, compendio universal del saber humano, jamás superada, encontramos una cultísima referencia a este momento histórico:

Jesús, el Cocinero Celestial

En pleno Imperio Romano, nació en Egipto, en extrañas circunstancias un hombre que volvería a poner las cosas en su sitio: Jesús, hijo de José y María, y cocinero de profesión.
Jesús tuvo una serie de revelaciones que le llevaron a darse cuenta de que existía el Monstruo de Espagueti Volador. Quizá tuviera algo de importancia el que el propio Monesvol se preocupó de aparecérsele un día sí y otro también y le explicó con todo detalle como Dominar el Mundo. Para que no se le olvidase nada le regaló un ejemplar lujosamente encuadernado del libro sagrado por excelencia: Sagrado Libro de las 1001 Recetas de Pasta, compendio de toda la sabiduría divina (antecesor de esta Inciclopedia), y con unas recetas para chuparse los dedos. Jesús fue un cocinero de renombre y sus platos revolucionaron la cocina de la época. Muchos romanos empezaron a comer raviolis, tallarines y pizzas, y dieron la espalda a los refinados platos del imperio como las lenguas de colibrí en baba de caracol o los ojos de rana en gelatina.

Los cocineros romanos de la época estaban encantados. Sus restaurantes empezaron a llenarse y parecía que toda Italia hubiese sido creada para comer pasta... pero como siempre pasa, el malo de turno estaba enfadado porque no comía ya nadie sus potingues y consiguió convencer al emperador para que persiguiese a Jesús. Finalmente fue crucificado en la remota región de Judea, por órdenes de un tal Poncio Pilatos, el subordinado de turno. Los pinches de Jesús, doce exactamente, se dedicaron, a la muerte de su jefe, a extender la comida italiana y sus salsas junto a la creencia en el Monstruo de Espagueti Volador. En el siglo V el Imperio Romano desaparece bajo las hordas bárbaras, aunque ya se había convertido irreversiblemente a la fe verdadera, y sus fogones hervían pasta.

Época Dorada

La Edad Media supone la etapa dorada de los pastafaris, y su iglesia se organiza jerárquicamente. En Roma reside el Papa, o Cocinero Celestial (en recuerdo de Jesús), y allí se custodia el Sagrado Libro de las 1001 Recetas de Pasta. La sociedad conoce un auge científico y humanístico sin precedentes, y las ciudades crecen al menos tanto como en Grecia y Roma.

Dios envío un montón de profetas para que extendieran el mensaje pastafariano y aún hay herejes cristianos...
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Dios envío un montón de profetas para que extendieran el mensaje pastafariano y aún hay herejes cristianos...

El Cristianismo

Pero una facción de antiguos creyentes romanos, profesa en la sombra una herejía llamada cristianismo. Según esta herejía Dios es un señor con barba blanca y Jesús un líder político de Judea que tiene superpoderes.
El caso es que poco a poco van pervirtiendo a altos cargos de la iglesia pastafari y sustituyéndolos por personas de su confianza.
Tras 200 años de batallas, en las que sin duda destaca el caballero Frikipedio por sus éxitos que casi aniquilan el cristianismo, estos herejes llegan a tomar desgraciadamente todo el poder de la Iglesia en el siglo XI.

A partir de entonces, no sólo ajustician a todo aquel que no quiera convertirse a su fe, sino que llegan a borrar todo rastro de pastafarismo en la antigüedad y reescriben la historia para hacer creer que la caída del Imperio Romano, los mártires y toda la organización de la iglesia se deben al cristianismo. Derriban ciudades, queman bibliotecas y hasta destruyen el proyecto de nave espacial con motor de curvatura que se desarrollaba en Gondwana. Tallan toscas imágenes sobre los restos de los monumentos al Monstruo de Espagueti Volador, y finalmente parece que esta religión nunca hubiese existido.

La Venganza

En el Siglo XXI, cuando Bush decide dar luz verde a la enseñanza del Diseño Inteligente en todo Estados Unidos, el Monesvol decide volver a aparecer e informa (como otrora hiciera con Jesús) directa y detalladamente a Bobby Henderson sobre la verdadera naturaleza divina.

Desde entonces el auge de Dios es imparable de nuevo, y los cristianos deben hacer frente a sus excesos, puestos de relieve en el nuevo libro sagrado: Las Nuevas 1001 Recetas de Pasta. No es casualidad que la página web oficial de la nueva Iglesia Pastafari sea http://www.venganza.org.



De Inciclopedia, Pastafarismo, historia.

Gracias a los importantes trabajos de investigación antes referidos, hoy sabemos que el Cristianismo destruyó la mayoría de los templos y palacios, bibliotecas, etc, construídos por el Pastafarismo antiguo y medieval. No obstante, los restos de edificios que suelen atribuirse a los romanos, son en realidad vestigios pastafaris, según muy recientemente demostró el Doctor Julius Sisah, importante paleopastafariólogo. La saña puesta en la destrucción fue tal que no han bastado mil años de dominación para silenciar tal ignominia. Los muertos se encuentran por doquier, y para poder justificar todo el montaje, inventaron la persecución de los paganos a partir de la época de los Padres de la Iglesia mencionados.

Pero una atenta lectura a las Crónicas antiguas y medievales, y hasta de la hagiografía clásica y medieval, permite hacer un recuento de víctimas, atribuídas a estos tiempos, pero que debieron suceder mucho más tarde, bien durante las Guerras Pastafaris, o al terminar, en los doscientos años de agonía pastafari que vinieron tras el edicto Pastafarica Debaclem.

Hace poco encontré en Internet una página web, llamada Herencia Cristiana, en la que si bien cometen también el error de dar por cierta la historia oficial, se dedican a recoger un exhaustivo recuento de víctimas de las hordas cristianas, y no sólo de los primeros tiempos. No deja de sorprender que sea la propia Iglesia quien haya permitido la difusión de estas listas de mártires paganos, pero así es. ¿Sería para evitar la vuelta del Pastafarismo?

Es cierto que los pastafaris, en sus sucesivas Cruzadas -narradas entre otros estudiosos por quien esto escribe- no fueron precisamente amables con los ejércitos de la Cruz...

Pero el número de muertos y las atrocidades narradas oficialmente por los propios cristianos son de tal calibre que sólo puedo decir: ¡me he quedado corto!

sábado, diciembre 30, 2006

Cambio de título

Pues sí. He cambiado el título del Blog, pero si estás aquí es porque a pesar de todo lo has encontrado. Espero que sigas visitándome, aunque hayas tenido que cambiar tus RSS.

En breve el 9º, lo juro. Espero que no quede para el año que viene.


martes, noviembre 21, 2006

A Helen Vidiosow

Helen Vidiosow dijo...

Es bergonzosso que una tomadura de pelo como esta esté teniendo tanta reperkussion mediátika. Sabo lo que digo porke soy medievalistova muy prestigiossa, como este meketreffe que los está enganyandow a todoss.

07 noviembre, 2006 11:43

Nada menos que así se presenta esta famosa medievalista cuyo deleznable importante trabajo desprecio desconozco respeto. Es entre otras hazañas, la responsable de que la palabra gótico se utilice hoy día popularmente para describir lo oscuro cuando cualquiera que haya visitado una catedral gótica sabe que es el estilo de la luz y cuyos arcos ojivales se elevan hacia lo divino.
Helen Vidiosow, en realidad Helena Vidiosov, es norteamericana de origen ruso. Nació en 1968 en Tallahassee, capital de Florida. Participó en importantes investigaciones, como la asesoría científica para la ambientación histórica de la película Dragones y Mazmorras (Dungeons & Dragons), que todos recordaréis por su pésima gran calidad. Se la relaciona con la victoria de George Bush en 2000, aunque ella y su círculo de amistades han negado toda relación.
Actualmente Helen disfruta de una beca de la Christians Against Pastafarism Age Research (C.A.P.A.R.) que está apoyada directamente por el gobierno Bush. Lleva dos años de labor como mosca cojonera investigadora, que básicamente consiste en contradecir, llegando al insulto si hace falta, a todos los que intentamos desentrañar el pasado pastafari europeo en la época tardorromana y medieval.

En fin. Un encanto. Pues parece que vamos a tenerla por aquí. Incluso en Inciclopedia, crisol del Saber, se dedica a maldecirnos. Que su Dios la conserve en formol su Gloria.


El resto del texto aquí

lunes, noviembre 13, 2006

El 9º textículo dentro de poco

Gracias a la inestimable ayuda del Dr. Julius Sisah, he podido al fin descifrar el latín del 9º textículo, que estoy ahora re-redactando una vez traducido. En breve lo pondré aquí. Parece ser que en esta ocasión nos encontramos con la descripción detallada, de gran interés histórico, de una reunión para cerrar el trato entre el rey Rataube I el Xusto y un ejército de fortuna. O como ellos lo llamaban, E.T.T. (Ejército de Tropas Temporeras).
Este tipo de documentos han permitido reconstruir, gracias a su increíble detalle, cómo era la vida militar y política en esos primeros tiempos de las Guerras Pastafaris, cuando Gondwana rechazó con éxito la primera gran avalancha enemiga.


martes, noviembre 07, 2006

Guerras Pastafaris

En la Inciclopedia me ha sorprendido ver un artículo sobre las Guerras Pastararis -en las que Frikipedio fue una pieza clave- y magníficamente documentado, con un detalle asombroso sobre todas y cada una de las intrincadas y oscuras etapas de doscientos años de batallas. Me ha sorprendido muchísimo, ya que solamente unos cuantos eruditos y erudos mayores conocemos actualmente esa parte decisiva de la historia, silenciada por siglos de dominación cristiana. Esto no hace sino confirmar el gran mérito y la enorme seriedad de esta magna enciclopedia escrita poco a poco por miles de internautas anónimos. ¡Enhorabuena, inciclopedistas!

domingo, octubre 15, 2006

Octavo al fin. Noveno en camino...

He tenido que dividir el texto del textículo -valga la redundancia- octavo porque su longitud era inusualmente larga.
En realidad ambos (8 y 9) forman un único textículo. Pero como me he propuesto publicar un textículo por guarda, en realidad no estoy cambiando demasiado el original, porque se trata de dos guardas cosidas que forman un único texto pero con una división bien clara... en la costura.
Ahora os doy a conocer el 8º textículo, pero ya tengo preparado también el 9º. Espero no tardar tanto como he tardado en publicar el 8º. Os pido disculpas por ello, pero juro que me ha sido del todo imposible hacerlo antes.

(Actualización) Subo la primera imagen, una ilustración correspondiente al textículo 5º. Ya vendrán más.Frikipedio entra en el Palacio de Eirís cortando qué se yo, piernas, brazos, cabezas...

Que lo disfrutéis. Ahí va:

Relato en Textículos de las Gestas y Fazañas del Valiente y Nunca Bien Ponderado Caballero Frikipedio, paladín de la Justicia y el Honor, Héroe de la Triunfal Batalla de Eirís, adulto
consumado y Conde Pastafarísimo de Pedia y su pedanía.
Y otrosí de las cuitas y placeres que le causaron sus arriesgados amoríos con la
Simpar Inciclopea.


Textículo VIII.
La llamada del Rey


Las alabanzas al nuevo conde fueron rápidamente puestas en verso y cantadas por trovadores y juglares. En toda Pedia, incluso en el reino entero y hasta detrás de la marca astúrica las fazañas de nuestro joven héroe fueron celebradas.
Tras la huida del rey hereje, Gondwana hallábase descabezada. El virrey Anxova no pasaba de ser una figura meramente decorativa, cual águila o puerco en un blasón de madera. Era de ánimo demasiado tranquilo, falto de los humores del nervio: sangre y bilis amarilla.
El ejército gondwanés también estaba mermado. Parte de sus fuerzas luchaban en Roma; parte seguían fieles a Judas, el traidor, y los demás -los que no estaban muertos- sumaban apenas 50.000 hombres, demasiado jóvenes o demasiado viejos en su mayoría.
Solamente la derrota de los cristianos en Oviedo había dado un respiro a los hijos de Gondwana, pues el nuevo emperador asturíaco había rechazado la alianza con Judas y pedía a Pedia ayuda contra el ejército que el rey traidor estaba juntando.


En tal situación, el Consejo de Caballeros había exhortado al virrey Anxova a apurar la elección de un nuevo Rey. Finalmente, de entre todos los candidatos, los ancianos habían seleccionado a un hombre joven: Rataube del Urogallo, que sería conocido en la posteridad como Rataube I el Xusto.
Rataube I comenzó su reinado sin pompa ni boato, organizando, antes de terminar de asentar sus posaderas en el trono, un ejército que pudiese luchar contra el enemigo.
............
Aquella mañana un messenger llevó a Frikipedio una carta. ¡El nuevo Rey lo llamaba a palacio!
Nuestro amado paladín no cabía en sí de gozo. Partió hacia Coruvigo aquella misma tarde.
Era la primera vez que Frikipedio viajaba con su séquito. Con su propio séquito.
Al principio, tener un grupo particular de sirvientes en todo momento le pareció a Frikipedio una ventaja. Pero pronto se desengañó:
Si el conde salía del castillo, una escolta cubría su recorrido precediéndolo y en retaguardia.
Si al conde se le ofrecía un alimento, el catamanjares lo probaba antes, por si se hubiera envenenado. Pero claro; todo lo que comía tenía siempre un mordisco. Cada tajada, cada tallarín. Hasta las galletas que comía estaban mordidas, y los caramelos chupeteados.
Si al conde se le ocurría ir al retrete, el calientatronos posaba en él antes su culo. Si pernoctaba fuera, el aposentador comprobaba antes la cama. Si conocía una muchacha...
Estaba harto. El séquito suponía un engorro mayúsculo. Siempre adelantándose a sus deseos, siempre retrasándolo en sus actos...
Cuando llegaron a Coruvigo, nuestro héroe tuvo tiempo de admirar la imponente fachada del Palacio de los Reyes, que seguía magnífica e inmaculada, a pesar de los incendios por las batallas que habían asolado la ciudad. Y tuvo tiempo porque el séquito tardó diez minutos largos en prepararse, disponerse, colocarse y finalmente entrar en el palacio.
El joven rey esperaba a Frikipedio -y su séquito- en lo alto de la Gran Escalera Ceremonial.
-¡Al fin os conozco, Frikipedio! Saludó, campechano, el monarca.
-¡Paz y larga vida! Dijo Frikipedio
-Larga vida y paz. Dijo el Rey
Tras el saludo ritual de los caballeros, con la mano puesta en gesto de tres dedos, el Rey acompañó a Frikipedio a otra estancia. Por el camino fue contándole el motivo de su llamado.
La insurgencia había dejado a Gondwana débil ante un más que probable ataque de las fuerzas leales a Judas III. Su inminencia dificultaba el reclutamiento forzoso de campesinos, pues no sería posible adiestrarlos con la suficiente rapidez. Rataube, ante tamaño contratiempo, había contactado con un ejército de fortuna, que se hacía llamar “Héroes Eventuales”.
En aquella época los mercenarios tenían en Gondwana muy mala fama. Todo porque todavía era reciente la dolorosa pérdida el Ducado de Baçán.
Como seguramente muchos no recordarán en estos tiempos turbulentos en los que todo recuerdo ha sido borrado la triste historia de este ducado y su pérdida la narraré ahora si no distrae de la historia de Frikipedio de Entrerredes, que es lo realmente importante.


Narración breve de la pérdida de Baçán
y las desgraciadas circunstancias
que confluyeron en los
postreros tiempos
del Condado
*
Entre las perlas que han adornado al collar bellísimo de Gondwana, que se dice fue en otros tiempos un gran imperio que abarcaba todas las tierras en las que hombres o bestias habitaban, una era especialmente brillante. Su belleza y fulgor sólo competían con el mismísimo Edeén, tierra en la que primero floreció el tomate y la cerveza fue probada por primera vez. Esta tierra privilegiada hallábase en el flanco derecho de Pangea o Galicia, justo donde antes comenzaba la marca del Imperio Asturíaco.
Baçán, que este era su nombre, era un país alegre, lleno de riquezas. Los bosques albergaban duendes y trasnos, animales en abundancia y castañas, nueces y un sinnúmero de frutales. Era una tierra rica en hierro, y con el buen hacer de sus gentes había llegado a tal prosperidad que alimentaba a medio reino de Gondwana y aún sobraba tal abundancia de todo que sus habitantes podían disfrutar de los placeres de la vida sin necesidad de trabajar.
Los baçaneros, en principio tenaces, valientes y muy trabajadores, fueron poco a poco dejando sus tareas más enojosas, contratando a otros para que las hicieran. Pero incluso a estos llegáronles las migajas de prosperidad de modo tan copioso que asimismo dejaron sus tareas y contrataron a otros distintos para realizar aquellos trabajos que en principio les habían sido encomendados. Como los paisanos de aquel condado ya no querían desempeñar trabajo alguno, fueron forasteros los que tomaron azadas y martillos, paños y papillas de niño. Puesto que Gondwana entonces era próspera y el Imperio Asturíaco, menos afortunado, era muy cercano, fueron asturíacos los que trabajaron en todas las fincas, casas e industrias de Baçán. Y lo hacían felices, pues parecía que el mismísimo Cuerno de la Abundancia se había derramado en aquella hermosa tierra.
Lo que tan bien funcionaba entre los civiles fue pronto copiado por los militares, pues por una parte de su sueldo podían pagar mercenarios que hacían su mismo trabajo, con más ganas y menor riesgo.
Los mercenarios que acudían a Baçán en gran número, pronto alcanzaron poder y riqueza, aunque menos que sus contratantes. Mas como la oferta era grande y el oro seguía manando, podían a su vez contratar otras cohortes más baratas y vivir sin sobresaltos.
En cien años, Baçán estaba llena de asturíacos que hacían todos los trabajos, fueran enojosos o no. Y aunque apenas nadie madrugaba, seguían pagándose salarios y gratificaciones, en una rueda que parecía no tener fin.
El Emperador Asturíaco, Guillermo IV el Astuto, viendo el camino muy allanado y la jugosa provincia habitada ya por sus compatriotas, lo tuvo muy fácil para ganarse el Ducado:
Sus tropas regulares1 tomaron dos o tres puestos fronterizos en una mañana.
Los mercenarios baçaneros, rápidamente, acudieron en su socorro, pero era Agosto, y muchos hallábanse disfrutando de la época de holganza2. Volvían, tras repeler el ataque asturíaco, sin fuerzas casi... pero queriendo cobrar sus jornadas de lucha a más alto precio, precisamente por hallarse en época de Holganza. Entonces sus generales, para evitar el pago de un sobreprecio, pagaron a otras compañías más baratas para que asesinasen a estos mercenarios descontentos que regresaban del campo de batalla. Era cruel, pero salía más barata esta pequeña traición que el pago justo de las horas extra.
Fue entonces, con los mercenarios más entrenados muertos a manos de sus propios jefes, cuando Guillermo el Astuto envió al grueso de sus tropas. No hubo reservistas que quisieran hacer frente a las tropas imperiales, y por supuesto los soldados que quedaban -los más baratos, jóvenes y sin experiencia- fueron hechos prisioneros o incluso fueron hechos abono para los cultivos. Y sin esfuerzo alguno.
Los baçaneros acabaron esclavizados y obligados a realizar las tareas más inmundas, y el antiguo Condado de Baçán, perla de Gondwana, pasó a ser una provincia más del Imperio Asturíaco, y desde entonces es conocida como Navia. Se dice que las arenas de sus playas son hoy negras por la desgracia, y que el mar llora su separación de la madre gondwanesa.
*
Hecha esta aclaración, continúo. Por estas causas que ahora conocemos, nunca más las tropas de alquiler gozaron de reputación en el reino de Gondwana. Los mercenarios jamás confesaban serlo, y buscaban nombres imaginativos para definir su profesión: Soldados de fortuna, Héroes de alquiler, Luchadores previo pago, Usted ordene, nosotros matamos, Tropas de Asalto a Medida, Guerreros remunerados... y otros así.
El Rey y Frikipedio entraron en una gran sala del Palacio Real. Grandes tapices recordaban las ocasiones de antiguas batallas. Parte de la sala estaba tiznada de hollín, delatando la agitación durante la reciente invasión cristiana.
A Frikipedio le dio un vuelco el corazón. Entre los tapices, uno de ellos, de reciente factura, con colores más vivos, representaba la Batalla de Eirís. Se podía ver el palacio de Paifocles, la cristiana soldadesca, y ante ellos un sonriente Frikipedio con su famoso gesto, que rebanaba de un tajo la cabeza a un enemigo, luciendo armadura nueva y su enseña con las 490 cabezas sobre fondo de boloñesa. ¡Nada menos que un tapiz! El jovencísimo conde no encontraba forma de dar las gracias al Monesvol. Era dichoso hasta el infinito. Y más allá.


Fin del Octavo Textículo

1No eran muy buenas.

2vacaciones



lunes, septiembre 25, 2006

Inminente 8º textículo

La falta de tiempo me ha impedido por ahora subir el octavo textículo de esta magna historia. Pero no desesperéis. Si todo va bien, hoy mismo, ## de Septiembre Octubre de vete a saber qué año MMVI subiré el archivo PDF y su correspondiente transcripción para el blog. Paciencia.

sábado, septiembre 02, 2006

Ramonicum no es Ramoncín

Pese a que la noticia ha saltado a los medios de comunicación, tengo que salir al paso para protestar muy enérgicamente. Ni Frikipedio tiene nada que ver con la Frikipedia, ni la Innombrable con la que Frikipedio lucha es la SGAE, ni Ramonicum es una forma disimulada de mencionar a Ramoncín.
Debo recordar de nuevo que los textículos del Corpus Frikipedicum datan del siglo XII, y narran hechos ocurridos en el lejanísimo siglo X. En esa época...
  1. ...La Frikipedia aún no se había publicado. Frikipedio era el nombre del hijo varón de Wikifredo de Entrerredes, el entonces conde de Pedia, territorio comprendido en la parte nor-noroeste de Gondwana. La publicación del wiki La Frikipedia tiene lugar en 2005, mil doscientos años después.
  2. ...La Innombrable era una hidra de siete cabezas contra la que varios caballeros andantes habían luchado sin éxito. Frikipedio se enfrentó a ella, como es bien sabido por los conocedores del manuscrito medieval completo. El pavoroso aspecto y tamaño de este monstruo le hizo recibir el apelativo de Innombrable, pues ninguna palabra gondwanesa podía describir un ser tan horrible. Que la SGAE haya recibido este sobrenombre en Inciclopedia es pura casualidad o simple mala leche. En el texto original se la menciona como "ennanberabala" en gondwanés, o "innominabilem" en protogallego y latín altomedieval.
  3. ...Ramonicum fue un monje pastafari convertido al cristianismo que lideró algunas de las tropas que lucharon con más saña contra Frikipedio. Gobernó en la sombra la provincia asturíaca de Castropol e instauró un impuesto especial que gravaba el canto y la música pues este personaje no soportaba la armonía ni la melodía, como se puede leer en el tercer textículo. Ramoncín, en cambio, es un cantante español actual de rock y ama la música. De hecho forma parte de la SGAE cuya función es defender los derechos de autor para lo cual entre otras cosas cobra un canon sobre la reproducción de música... Nada que ver.
Es que la gente, con tal de malpensar no saben qué hacer...

lunes, agosto 21, 2006

Importante: Cambios en el Textículo 3 - Grande alboroço por un hallazgo

Estamos de enhorabuena. Como comenté cuando comencé con la publicación del Corpus Frikipedicum, el manuscrito (más correcto sería decir "los manuscritos") ha sufrido continuas pérdidas y sobresaltos desde su escritura allá por el siglo XII.
Los historiadores nipones me habían hecho notar hace meses que el texto del tercer textículo no concordaba con el resto del relato. Esto era lógico, pues en medio de la guarda del grueso misal donde estaba escrito había un gran agujero y se le había cosido otro pergamino escrito en escritura procesal encadenada, del siglo XVII probablemente, una de las cosas más difíciles de leer que encontré nunca. Este texto cosido -y nunca mejor dicho- al original medieval es el que introduce la escena de la gamberrada de Frikipedio en un convento, con el padre prior, etc. Lo que en su momento me pareció extraño fue la mentalidad cristiana subyacente, que extraña en un monje que oculta su fe pastafari en la soledad de la biblioteca, como era el que escribió el texto original.

Pues bien. En los trabajos de restauración que se están llevando a cabo por becarios de Potevedra sobre los libros que han sobrevivido al incendio de la biblioteca del convento de San Francisco, se ha descubierto un parche en un libro antiguo de registro de propiedades, que resultó estar cubierto de letra gótica semejante a la del Corpus Frikipedicum.

En seguida han contactado conmigo y el parche ha resultado ser el trozo que le faltaba al tercer textículo, y ciertamente narra una gamberrada, pero ya en un contexto totalmente pastafari y que da sentido a los acontecimientos narrados a partir del 8º y 9º textículos, pues hace mención a uno de los peores enemigos de nuestro héroe, que precisamente odia a Frikipedio por las consecuencias de aquella broma quizá algo pasada de vueltas.

Por supuesto he procedido a descoser el pergamino añadido y poner en su lugar el parche encontrado en Pontevedra. Ahora todo cuadra mejor.
En breve subiré el PDF correspondiente que sustituirá al antiguo textículo 3. Luego os pondré el enlace de cada uno:
A ver si puedo subirlo hoy mismo.
Y recordad que...
Una vieja historia de marineros cuenta que cada vez que alguien no deja comentarios en un blog un caballero andante desaparece y vuelve convertido en lagarto de la serie V. Comenta: los ratones del mundo os lo agradecerán.
Actualización: YA está subido.

jueves, agosto 17, 2006

El SÉPTIMO TEXTÍCULO, hélo aquí.

Este es el textículo que más problemas de traducción me ha dado. Cuando uno conoce los entresijos de un idioma tan arcaico y rico como el gondwanés apenas encuentra dificultad en traducir los pasajes poéticos. Pero el escollo es, como en las lenguas modernas, las frases hechas. Pero con la ayuda del Diccionario de Gondwanés de Anaya y mis oraciones al Gran Monesvol pude al fin desentrañar todo el intrincado juego de guiños culturales referentes a la sociedad del siglo IX y los juegos de palabras en varios idiomas al mismo tiempo.
¡Que lo disfrutéis!

Relato en Textículos de las Gestas y Fazañas del
Valiente y Nunca Bien Ponderado Caballero Frikipedio,
paladín de la Justicia y el Honor,
Héroe de la Triunfal Batalla de Eirís y adulto consumado.
Y otrosí de las cuitas y placeres que le causaron sus arriesgados amoríos
con la Simpar Inciclopea
.



Textículo VII.
Noticias de la lejana Cruzada.


Frikipedio era el hombre más feliz de Gondwana. Con diecisiete años casi cumplidos, ya había librado su primera batalla muy victoriosamente, ya había sido ordenado Caballero y ya había superado con éxito la dolorosa prueba de su primera Orgía, que le acreditaba ante todos como adulto.

Era una noche clara. Los pensamientos de nuestro paladín se arremolinaban, centelleando como el brillo de la luna llena1 sobre un estanque. En sus ensoñaciones se veía ya en la ceremonia que lo coronaría como Conde de Pedia, pues los seis meses de espera que marcaba la ley ante la ausencia de noticias de Sir Wikifredo, casi se habían cumplido.

Mas de repente la calma del castillo se transformó en voces, pasos, sonido de carruajes y mugidos de bueyes alborotados.

Frikipedio se asomó al ventanuco de su alcoba. Pudo distinguir una figura a caballo acercándose por el camino que discurría entre los espesos eucaliptales que rodeaban al castillo. Era... ¡el Messenger! Inoportunamente, a solo ocho días de cumplirse el plazo para poder tomar la corona de su padre, llegaban las noticias de Roma. Frikipedio odiaba aquel penacho de cintas verdes y azules, aquella enseña con una mariposa multicolor. Nunca los dichosos messenger traían buenas nuevas, y si las traían, nunca a tiempo.

A saltos bajó nuestro héroe las escaleras del torreón, e irrumpió cual vendaval en los aposentos de su madre.

-¡Madre, el messenger ha llegado!- gritó Frikipedio, jadeante.

-Sí, hijou. Vístolo he. Aquí esperémoslou- respondió, solemne, Lady Uncyclopedy.

En unos minutos el mensajero inglés estaba con ellos. Portaba una carta escrita en Roma. Lady Uncyclopedy le invitó a dejarlos solos. Cuando el messenger se hubo ido, la condesa comenzó a abrir el rollo muy lentamente, como si no quisiera conocer su contenido, pero en realidad moría por saber algo de su amado Wikifredo. En apretados caracteres de cuidada letra el escribiente había transcrito un mensaje del propio Conde, que dirigía a su familia:

Mi querida muyer, mi querido hijo. Sabed que la guerra marcha bien.

Hemos pasado por el cuchillo a infinidad de cristianos. De hecho no se nos ocurría qué hacer con tantos cadáveres. Al final los hemos metido en las galerías subterráneas donde solían reunirse, y que han garabateado con símbolos y dibujos de su impía religión. Creo que las llamaban “Catacumbas”. Cuando acabemos de llenar las galerías, cerraremos todo, por el hedor, se entiende.

El caso, mi señora, es que en cuanto esto termine volveré. Esperadme para el año que viene en estas fechas. Os llevaré hermosos presentes a vos y al niño.

Antes seráme imposible regresar, pues debo supervisar personalmente los trabajos de reconstrucción, especialmente la elección de los nuevos cargos de la Iglesia del Monesvol que hállanse agora muy debilitados.

Recordad a este vuestro enamorado y abrazad de mi parte a nuestro hijo.

Siempre vuestro, desde el Lupanar,

Sir Wikifredo de Entrerredes, Conde de Pedia y Cruzado en Roma.”



La inmensa alegría de saber que Wikifredo estaba sano y salvo, y que la Cruzada marchaba según lo previsto los conmovió. Lady Uncyclopedy se abrazó con su hijo y ambos lloraron de sus ojos.
Pero Frikipedio, a pesar de la dicha, fruncía el ceño.
-¿Qué tenéis, hijou, my meniño?- Preguntó, maternal, la madre de Frikipedio.
-Pues... pues que padre tardará todavía un año en volver... pensad que Pedia corre peligro y vendría bien que yo llevase las riendas. Al fin y al cabo a vos no os place avasallar a los vasallos...- Respondió, filial, su hijo.
-Thieneis razsón, my son. Vendría bien que fueseis coronadou... pero el messenger ha venidoi anthes de therminarnous el plazou de seis meseis...
-Cierto. Pero ¿por ventura sabe alguien lo que el messenger ha dichou?- Frikipedio, que hablando con su madre poco a poco sacaba acento inglés, tramaba algo...
-Hijou... perou no phodemous menthir en esou... thodo el ckasthillou sabei que ha venidou el mensagiero...
-Pero claramente estha cartha dicei que nou se sabe nada de padrei. ¿Is'n it?¿No?¿Capici?
-Buenou... quizá thenéis razsón... Todo sea phor el bien de Pedhia, y que el Moneisvoul nos perdonei... Hijou... ¡a veceis me asusthas!
En la semana siguiente la condesa informó al Consejo de Caballeros, en Coruvigo, de que el messenger no había traído nuevas sobre Wikifredo, y que por lo tanto debían comenzar de inmediato los preparativos para la coronación de Sir Frikipedio como Conde Pastafarísimo de Pedia y su Pedanía.
La ceremonia la presidiría el virrey Anxova en representación de Su Maxestad. Fray Paifocles de Eirís, que había sido ordenado Obispo recientemente, oficiaría los actos.
En los días previos al feliz acontecimiento, se supo algo que removió los cimientos del reino entero: El rey Judas III, Maxestad Pastafarísima, no había sido raptado ni muerto en los tumultos. Había huído. En realidad el antiguo rey era un traidor a Dios y a Gondwana, y apoyaba la causa de la Cruz. En un mensaje interceptado en la frontera del Imperio Asturíaco, el rey ordenaba a su guardia personal reunirse con él en la villa de Castropol.
Judas III, desde entonces conocido ya como El Traidor, estaba reuniendo parte de las fuerzas de Gondwana, leales todavía a él, y estaba formando un ejército temible.
La enseña de aquella nueva fuerza cristiana era provocadora, horrífica, blasfema: la Santa Imagen del Monstruo de Espagueti Volador puesta boca abajo, y con un soldado de la Cruz defecando sobre ella. Un espantoso lema acompañaba a aquella indigna representación: “Me cago en Dios”. Por desgracia aquel lema hizo fortuna y aún hoy lo profieren sin descanso las castas humildes.
La ceremonia de Coronación de Frikipedio tuvo lugar en el Templo del Monesvol, y fue sonada en todo el Condado. La corona de Pedia, normalmente bien guardada, fue mostrada de nuevo. Al entregarla, bien se puede decir que la gentil Uncyclopedy se quitaba un peso de encima. No sólo porque la corona tuviese varias onzas de buen oro, sino porque la condesa nunca se había sentido cómoda con la responsabilidad que aquella joya encerraba.
El discurso de Frikipedio, quien sorprendió a los asistentes por su templanza y bella oratoria, versó sobre su padre el conde Wikifredo, perdido en Roma en la lucha contra los infieles. En él, Frikipedio recordó las 490 cabezas cristianas que adornaban su blasón y afianzó su compromiso con la defensa de Pedia contra sus innúmeros enemigos, ya fuesen herejes, brujas, canguros asesinos, dragones o hidras de múltiples cabezas.
Aunque nuestro héroe se sonrojaba porque sabía que a traición usurpaba el trono de su padre, todos creyeron que el rubor era sólo consecuencia de su extrema juventud. Fue muy aplaudido y Pedia ponía en él toda su confianza e ilusión.




Fin del Séptimo Textículo

1Este párrafo es una traducción libre del gondwanés: “Arah onha naeta da loar. As pansahmantas da nassa pahlahdêm ahxaojarahbam-sa na sao mahgém, karahskaanda kama a brelha dah loa chaeah na astaanka.”



viernes, julio 28, 2006

Ya falta menos

Al fin he encontrado la traducción a algunas expresiones gondwanesas que me tenían atascado. He consultado con algunos miembros del PP que todavía hablan en la intimidad este extinto idioma y definitivamente he desentrañado el oscuro significado de ciertas frases hechas.
Una de las frases que el monje políglota había redactado en gondwanés era:
Araa owa naeta da loar...
que en gallego moderno sería:
Era unha noite de luar...
No deja de ser curioso el extraño parecido que todavía guarda el gondwanés -antigua lengua, origen de casi todas las demás- con el gallego. Según parece el truco está en leer con voz alta y abriendo mucho las vocales.

A ver si este fin de semana puedo al fin subir el texto y me acuerdo de escanear y publicar alguna página del manuscrito.

viernes, julio 21, 2006

De verdad de la buena, el 7º pronto vendrá

Os lo juro. En breve (menos de cinco años) publicaré el séptimo textículo del Corpus Frikipedicum. Lo cierto es que la compilación se me está resistiendo. En esta ocasión el monje escriba utiliza varias frases hechas en gondwanés, que me están dificultando la traducción.
Por lo que he podido traducir, parece ser que se reencuentra con su instructor germano, ahora general, de nombre Krusher. También se menciona al nuevo rey, Rataube I el Xusto... Si os pasáis por aquí o por aquí sabréis de qué va este rollo.
Bueno, eso, pues paciencia, falta menos ya. Y sabed que no está prohibido ni comentar ni publicitar este blog... no es por nada...

lunes, julio 03, 2006

Al fin, el SEXto textículo

ADVERTENCIA: NO RECOMENDADO A MENORES

Durante algún tiempo he retenido mi compilación del sexto textículo de las aventuras de Frikipedio, traducción en este caso casi directa del Corpus Frikipedicum, pues este es uno de los textículos mejor conservados.
La razón ha sido lo gráfico de las descripciones referentes a las costumbres de la época, pues aunque de natural liberal y moral laxa como buen pastafari, mi formación originaria ha sido en una sociedad influída por el Cristianismo, y como casi todo Occidente arrastro la pesada carga de la culpa relacionada con los temas referentes al contacto carnal.

No obstante, pese a quien pese, he decidido ser fiel al texto originario y no matizar ni suavizar lo que las manos de aquellos últimos pastafaris clandestinos trazaron con firme péndola sobre el viejo pergamino.

Así pues, sin más dilación, y con la seguridad de que estoy desvelando unos usos y costumbres que se suponían impensables en la Alta Edad Media, aquí tenéis el textículo completo, sin censura o enmienda alguna:

Relato en Textículos de las Gestas y Fazañas del Valiente y Nunca Bien Ponderado Caballero Frikipedio, paladín de la Justicia y el Honor, y otrosí de las cuitas y placeres que le causaron sus arriesgados amoríos con la Simpar Inciclopea.

Textículo VI. Habemus Orgiam.
La desde entonces famosa Batalla de Eirís, en la que gracias a Frikipedio se había apresado y ajusticiado nada menos que a 490 soldados cristianos, fieros como leones, le había valido a nuestro héroe el derecho a ser armado caballero.
En ausencia del Rey Judas III, que había desaparecido misteriosamente, correspondía al Virrey Anxova pasar la espada cerca de sus orejas. Como fuera que el virrey era un individuo de poca fuerza en los brazos, se había ideado un artilugio mediante el cual la espada pendía de un hilo que soportaba su peso y que era del todo invisible, y era grande la maravilla de no verlo. Quienes no conocían aquella invención, naturalmente pensaban que el virrey blandía la espada con ligereza, pues tal era el prodigio de aquella máquina.
Precisamente, en aquellos tiempos a los caballeros andantes se les deseaba robustez para poder levantar la pesada espada y asestar mandobles. Por ello la ceremonia siempre comenzaba con ese deseo expresado en una fórmula ritual:
-¡Que la fuerza te acompañe!
Y luego, tal y como era menester entre los caballeros andantes, que sólo debían usar la fuerza para restablecer la paz y debían mostrar compasión mas no ira, se les hacía sellar el juramento mediante el saludo de los caballeros, el noble gesto de la mano de tres dedos, juntando índice y corazón, símbolos de poder y compasión, y por otra parte juntando anular y meñique, dedos que simbolizan nobleza y plebe, unidas para indicar que no se harían jamás distinciones de casta al socorrer a los cuitados.
El saludo se completaba con la expresión de aquel anhelo:
-Paz y larga vida
A lo que el caballero debía responder:
-Larga vida y paz
Cumplidos los ritos y hechos los votos, Frikipedio era ya un caballero de pleno derecho. Ahora tenía que demostrar que también era adulto. Para ello debía asistir a su primera orgía, que como era habitual era organizada por la madre.
La gentil y diligente Uncyclopedy había ya preparado la lista de invitados.
-Madre, pero a mí me da vergüenza...
-¿Perou por quéi? Si la thía Gimnopedia te qhiere muchísimou.
-Ya, pero no deseo xacer con ella, ¡thiene 40 años!
-Bueno, hijou, pero es soulo corthesía. ¡No thienes por quei estar todo el thiempou con ellai! ¡Ademáis vienei también tu primou Onipsis, su hijou...
-¡Mamá!, ¡pero es que tampocko es mi tipou!
-Lo sei, pero es tu primou. ¡Al menos juegai con él!
-¡Xolines!
Así, Frikipedio al fin alcanzaba lo que tanto deseaba; el Caballero de la Triste Factura, el Quasi-conde de Pedia, el heredero de Sir Wikifredo de Entrerredes, cruzado en Roma, ¡al fin entre los Paladines! Y por fin gastaría yelmo, coraza y escudo propios, y con su propia enseña: cuatrocientas noventa (XD en los números de la época) cabezas de león, sobre fondo de Boloñesa, el rojo asociado generalmente al Monstruo de Espagueti Volador.
Aquellas cuatrocientas noventa cabezas representaban al ramillete de testas cristianas que gracias a Frikipedio habían podido ser cortadas. Las de cuatrocientas noventa herejes fieros como el Rey de la Floresta, que en la triunfal batalla del Palacio de Eirís habían sido su bautizo de sangre.
.........
Frikipedio lucía imponente. Casi era una pena que tuviese que despojarse de armadura y armas para asistir a su orgía. Pero las ceremonias, aunque fastidiosas, son necesarias. ¿Cómo si no perpetuar las buenas tradiciones?¿Cómo si no mantener la virtud en tiempos de acechante inmoralidad? Si era necesario ir a la fiesta de la carne y fornicar con media familia y todas las cortesanas y mancebos de la nobleza pedense, pues había que hacerlo. La Rectitud sólo tiene un camino.
En la bacanal, realmente todo estaba muy bien orquestado. Los músicos, desnudos para no desentonar, plañían fídulas, chirimías, arpas, rabeles y hasta un extraño instrumento inventado por Paifocles: el cromorno recto.
En las mesas, viandas ligeras (jabalí, koala, pollo de rabo largo, buey...) y caldos de todo el reino adornaban las labradas tablas.
El Obispo, con una túnica púrpura de seda, que dejaba adivinar su rechoncho cuerpo, oficiaba la homilía ceremonial en honor de El Monesvol, que abriría la fiesta.
Todos guardaban silencio. Cuando acabo, la tía Gimnopedia se acercó la primera a Frikipedio, con su hijo Onipsis, y comenzó sus trabajos de soplado.
Frikipedio, para soportar aquel tedio, comenzó a beber vino: Barrantes, Ribeiro, Alvariño, Ulla... sorbo a sorbo, trago a trago... copa a copa, jarra a jarra... barril a barril... fue recorriendo toda la geografía gallega mientras los invitados recorrían toda su propia geografía.
En la confusa percepción que tenía de aquella ceremonia, fueron sucediéndose rostros, notas musicales, fluidos corporales y sobre todo sabores de vino y viandas: las carnes sobre el plato, los platos sobre la carne...
Al día siguiente todo era dolor de cabeza y de cuerpo (sobre todo en algunas partes). No recordaba nada, pero entre todas las borrosas imágenes de aquella noche, recordaba vagamente una moza de belleza indescriptible. Había yacido con ella durante las últimas horas. Y creía recordar sobre su cuello un extraño colgante en forma de... ¿de rosquilla?

Fin del SEXto Textículo

lunes, junio 26, 2006

Frikipedio, figura histórica real

A pesar de que mucha gente cree que el Pastafarismo es un invento moderno, resulta que los textículos sobre Frikipedio han puesto al descubierto la verdad, silenciada por la Iglesia Católica: el Pastafarismo era la religión europea tras la caída del Imperio Romano y el Cristianismo data tan sólo del siglo XI, aunque los primeros cristianos se sublevaron (como se narra en el Corpus Frikipedicum) doscientos años antes, en época de Frikipedio.
Según parece el Cristianismo comenzó siendo una herejía pastafari, fruto de la desaparición de la religión pagana romana. Poco a poco fueron organizando un credo y suplantando religiosos del Monstruo de Espagueti Volador.
Con la llegada del papa Silvestre II, comienza la destrucción de todos los vestigios pastafaris y la reescritura de la historia. Aunque esto ya se sospechaba, como ya había puesto en relieve la obra "El Código da Inci", el Corpus Frikipedicum es la primera prueba de esta realidad ocultada vilmente.
Estos descubrimientos le dan a nuestro héroe una dimensión insospechada, como importante figura histórica.
Se cree que el Frikipedio real nació efectivamente un 25 de Julio, en el condado de Pedia, en Galicia, y que vivió entre el año 783 y el 844 d. C. Lideró las primeras batallas contra la herejía cristiana y consiguió frenar su empuje inicial.

Me siento muy orgulloso de poder seguir transcribiendo estos textículos en este mi humilde blog, aunque habéis de saber que ya he recibido amenazas de ciertas organizaciones secretas vinculadas a la Iglesia Católica...

No obstante, a pesar de todo, estoy ya compilando el 6º textículo, que ha sido escrito en las guardas de un hermoso misal. Pronto lo colgaré aquí.

Y recuerda:
Una vieja historia de marineros cuenta que cada vez que alguien no deja comentarios en un blog un caballero andante desaparece y vuelve convertido en lagarto de la serie V. Comenta: los ratones del mundo os lo agradecerán.